Ingenios azucareros implementan prácticas para la conservación de suelos

Practicas de conservación de suelos

Ingenios azucareros implementan prácticas para la conservación de suelos

El Centro Guatemalteco de Investigación y Capacitación de la Caña de Azúcar –Cengicaña- publicó en 1994 el primer estudio de suelos de la zona cañera y desde 2012,  trabaja el tema con el  Instituto Privado de Investigación sobre Cambio Climático –ICC- para el desarrollo e implementación de prácticas para la conservación y uso sustentable de los suelos.

La conservación de suelos se basa en aquellas prácticas que permiten detener o evitar la erosión, conservar el suelo y mejorar su fertilidad y productividad, entre los aspectos generales figuran:

  • Análisis de suelos es la herramienta básica para conocer las propiedades del suelo y la disponibilidad de nutrientes y se analizan características físicas y químicas mediante un muestreo de las áreas que incluyen clima de la región, radiación del sol, amplitud térmica, topografía, inclinación y riesgos de erosión entre otros.
  • Se implementan estructuras de conservación de suelos y empleo de cobertura vegetal en los laterales de los caminos.  
  • Se promueve la protección de humedales, áreas forestales y corrientes naturales de agua.
  • Siembra de la caña adecuada y que mejor se adapte a cada suelo, en base a sus características agronómicas, resistencia a plagas y adaptación a las variaciones climáticas.
  • Cada 5 años se renueva el cultivo de caña para mantener su rendimiento, por lo que, en algunas áreas idóneas se aprovecha esa renovación para nutrir el suelo a través del programa de Abonos Verdes de los ingenios.

Prácticas sustentables para mantener la fertilidad del suelo

La aplicación de nutrientes es vital para mantener la fertilidad de los suelos y derivado del análisis de los campos se determinan las estrategias para su utilización, entre las cuales figuran:

 Uso de abonos verdes

Flor de la crotalaria

El programa de Abonos Verdes de los ingenios es una medida ecológica de siembra de plantas leguminosas que proveen al suelo de nitrógeno y con ello evitar el uso de productos comerciales. Cuando las leguminosas se mezclan con el suelo aportan materia orgánica que mejora la textura y estructura del suelo, además promueve el desarrollo de microorganismos que son benéficos para los cultivos.

Uso de abonos orgánicos  

La   materia orgánica mejora las propiedades físicas, químicas y biológicas del suelo, favoreciendo una mayor disponibilidad de los nutrientes para las plantas y mejorando la salud del suelo en general.   

En la agroindustria azucarera se generan importantes cantidades de residuos orgánicos como sub productos que tienen alto valor agronómico entre ellos: la cachaza, la ceniza y la vinaza.

  • La cachaza es un residuo de la fabricación de azúcar y aporta al suelo fósforo, calcio y nitrógeno entre otros.  Se estima que en cada zafra se producen más de 750,000 toneladas de este residuo que es aprovechado para nutrir campos.
  • La vinaza es un residuo líquido proveniente de la destilación del alcohol y está constituido principalmente por agua, materia orgánica y minerales que benefician el suelo.
  • La ceniza, mezclada con cachaza es de beneficio para suelos con Ph ácidos

Captación de agua de lluvia

Acequia de ladera Ingenio Pantaleon

El agua de lluvia es captada en zanjas y pozos, esto es una práctica agronómica que contribuye a la recarga de las aguas subterráneas. Esta práctica agronómica es responsable con el medio ambiente, contribuye a la recarga de las aguas subterráneas, a mitigar el desgaste del suelo por la precipitación y a evitar inundaciones.

Los ingenios tienen 2,507 hectáreas de bosques naturales, los cuales son protegidos, cuidados. La reforestación y conservación de bosques en las riberas de ríos ayudan a la recarga hídrica, a la conservación de suelos al evitar la erosión y también son barreras naturales que evitan inundaciones y sirven de hogar a especies de flora y fauna.   

Preparación del suelo

Se prepara el  suelo para la siembra: el objetivo de esta práctica es la preparación de una buena base del suelo para el óptimo desarrollo de la plantación.

  • En suelos arenosos hay labranza mínima para evitar impacto en las condiciones naturales del suelo.
  • Además, hay prácticas de labranza mínima o conservación para preservar el suelo.

Cultivo de fajas

Crotalarias entre caña de azúcar

Se hace durante cada renovación de cultivo, siembran líneas con cultivo verde como leguminosas alternando con líneas de caña de azúcar, eso se hace en lotes de renovación.  

La leguminosa incorpora el nitrógeno y reduce la erosión de suelos causada por el agua, viento y para hacer un uso más eficiente de los terrenos.

Curvas a nivel

Se utiliza información de drones o de imágenes satelitales para determinar la topografía o relieve del área para que los cultivos se siembren a la misma altura sobre el nivel del mar.

El agua de lluvia tiene más facilidad de filtrarse en el suelo para evitar la erosión.

Ingenios azucareros trabajan en la conservación de suelos

Acequia de ladera Ingenio Pantaleon

Ingenios azucareros trabajan en la conservación de suelos

Acequia de ladera Ingenio Pantaleon
El agua de lluvia es captada en zanjas y pozos, esto es una práctica agronómica que contribuye a la recarga de las aguas subterráneas.

Desde 2012, los ingenios azucareros trabajan de la mano con el Centro Guatemalteco de Investigación y Capacitación de la Caña de Azúcar –Cengicaña– y el Instituto Privado de Investigación sobre Cambio Climático -ICC- en el desarrollo e implementación de prácticas para la conservación de suelos.

La conservación de suelos se basa en aquellas prácticas que permiten detener o evitar la erosión, conservar el suelo y mejorar su fertilidad y productividad.

Por ejemplo, los ingenios azucareros en conjunto con el ICC han implementado el uso de acequias, que consiste en la creación de zanjas y pozos que ayudan a que se filtre el agua de lluvia.

Esta práctica agronómica, responsable con el medio ambiente, contribuye a la recarga de las aguas subterráneas, a mitigar el desgaste del suelo por la precipitación y a evitar inundaciones.  

Abono verde para nutrir los suelos

Crotalarias entre caña de azúcar

Otra buena práctica para la protección del suelo es el programa de abono verde desarrollado por Cengicaña para uso de los ingenios. Este programa es una medida ecológica de siembra de plantas leguminosas que proveen al suelo de nitrógeno y con ello evitar el uso de productos comerciales.

Cuando las leguminosas se mezclan con el suelo aportan materia orgánica que mejora la textura y estructura del suelo. Además, promueve el desarrollo de microorganismos que son benéficos para los cultivos.

Día de la tierra: Ingenios azucareros trabajan en la restauración y conservación

Programa de reforestación de los ingenios azucareros

Día de la tierra: Ingenios azucareros trabajan en la restauración y conservación

Los ingenios azucareros están comprometidos con una agricultura sostenible y adaptable al cambio climático, con ese objetivo apoyan la conservación y recuperación de bosques en riberas de ríos y partes altas de las cuencas, cuidado de los suelos que incluyen abono verde y prácticas de conservación y recuperación de ecosistemas como siembra de peces, entre otros.

Recuperación y conservación de bosques

En alianza con el Instituto Privado de Investigación sobre Cambio Climático -ICC-, desde 2011 los ingenios han contribuido a la recuperación y conservación de bosques con la siembra de más de 5.9 millones de árboles en cuenca alta y riberas de ríos que desembocan en la Costa Sur.

Como parte de este esfuerzo, solo en las orillas de los ríos de la Costa Sur se han reforestado 284 hectáreas de terreno, equivalente a 400 campos de fútbol, creando bosques de galería y corredores biológicos.

Estos bosques en las riberas de ríos ayudan a la recarga hídrica, a la conservación de suelos al evitar la erosión y también son barreras naturales que evitan inundaciones, al mismo tiempo que albergan especies de flora y fauna.

Además, los ingenios tienen 2,507 hectáreas de bosques naturales, los cuales son protegidos y cuidados, los cuales son parte del agropaisaje de la Costa Sur y beneficia a conservación de la diversidad biológica.

Conservación de los suelos

Desde 2012, los ingenios azucareros trabajan de la mano con el Centro Guatemalteco de Investigación y Capacitación de la Caña de Azúcar -Cengicaña y el ICC en el desarrollo e implementación de prácticas para la conservación de suelos.

Uno de estás practicas importantes es el arado o la disposición de la tierra para el cultivo de la caña, de manera que pueda absorber mejor el agua y nutrientes, lo que conserva la fertilidad y previene lasa erosión e inundaciones.

Crotalarias entre caña de azúcar

Además, los ingenios han implementado el abono verde a través de la siembra de plantas leguminosas que devuelven el nitrógeno al suelo de forma natural. Cada 5 años se renueva el cultivo de caña para mantener su rendimiento, por lo que, en las áreas idóneas, se aprovecha esa renovación para descansar y nutrir el suelo con la siembra de una leguminosa que tarda entre 6 y 8 meses en el campo.

Las leguminosas son el único grupo de plantas que tienen la capacidad de capturar el nitrógeno del aire e incorporarlo a su organismo. Cuando se mezclan con el suelo aportan materia orgánica que mejora la textura y estructura del suelo. Además, promueve la proliferación de microorganismos que son benéficos para los cultivos.

La rotación de cultivos también ayuda en el control de plagas porque, al cambiar la caña por leguminosas, se rompe el ciclo de vida de los insectos que se alimentan de la caña de azúcar.

Liberación de peces nativos en ríos

Otro programa implementado por los ingenios es enriquecer la fauna en los ríos, esta actividad llamada “siembra de peces” tiene como objetivo aumentar la población de especies nativas en los ríos de la Costa Sur. Los ingenios azucareros, con el apoyo del ICC, desde 2015 han liberado alrededor de 160,000 alevines o peces pequeños y 18,000 caracoles en los ríos Acomé, Madre Vieja y Coyolate.